Nosotros
NUESTRA IDENTIDAD
La historia de nuestro colegio nace del profundo compromiso de San Juan Bautista Piamarta, sacerdote italiano que a fines del siglo XIX soñó con ofrecer una educación integral basada en el arte, el trabajo y la fe, cuyo legado fundacional nos trajo hasta el corazón de Estación Central para ser un faro de oportunidad. Desde nuestra apertura, hemos asumido la noble tarea de formar «buenos cristianos y honestos ciudadanos», adaptándonos a los desafíos modernos sin perder la esencia de la educación técnica y profesional como vehículo de dignidad y progreso, asegurando que la excelencia académica y la formación valórica doten a cada egresado Piamartino de un profundo sentido de responsabilidad y servicio.
La forma de educación propuesta en cada obra Piamartina busca promover el desarrollo integral de los jóvenes y conducirlos a realizarse responsablemente según un proyecto de vida, construido sobre valores humanos y cristianos.
Nuestra tarea de hijos de San Juan Bautista Piamarta en la Iglesia consiste en la educación a la vida cristiana de la juventud pobre del mundo del trabajo, expresada en el lema congregacional «Pietas et Labor».
Estimada comunidad educativa del Colegio Piamarta:
Le envió un afectuoso saludo a cada uno de ustedes en este año escolar 2024, bajo el carisma y mensaje de San Juan Bautista Piamarta “Los Piamartinos somos llamados a la fraternidad, ejercitando la caridad con los demás”.
Como Director del Colegio Piamarta, es un honor para mí dirigirme a ustedes en esta oportunidad para transmitirles un mensaje de unidad, compromiso y fe. El Colegio Piamarta ha sido durante mucho tiempo un referente en la educación católica, guiados por los valores y principios que nuestro santo fundador, el Padre Piamarta, nos legó. Su carisma y visión se han mantenido vivos a lo largo de los años, y es nuestro deber seguir cultivándolos y transmitiéndolos a las nuevas generaciones. En nombre de todos nuestros educadores del Colegio Piamarta, les deseo un exitoso y enriquecedor año escolar. Que nuestra comunidad siga siendo un espacio de amor, respeto y aprendizaje, donde cada uno de nosotros pueda crecer y dejar una huella positiva en el mundo. Me despido con un abrazo fraternal. Eduardo Faúndez M. Director Colegio Piamarta
Detrás de la excelencia y la formación integral del Colegio Piamarta, se encuentra un equipo directivo y de gestión altamente comprometido, cuya labor diaria es asegurar que la Misión y la Visión de nuestro fundador se mantengan vigentes en cada rincón de nuestra comunidad educativa. Este equipo, compuesto por profesionales de vasta experiencia pedagógica y humana, trabaja en perfecta sintonía para impulsar proyectos innovadores, garantizar un ambiente de respeto y dignidad, y acompañar a estudiantes y apoderados en cada etapa del proceso formativo.
Nuestro Modelo Educativo está diseñado para ser un motor de desarrollo integral. No solo nos enfocamos en el currículo nacional, sino que lo enriquecemos con una profunda formación humana y cristiana, inspirada en el carisma de San Juan Bautista Piamarta. Creemos firmemente que la excelencia académica debe ir de la mano con la solidez valórica. Nuestros estudiantes son desafiados a pensar críticamente, a innovar y a aplicar sus conocimientos en contextos reales, preparándolos no solo para la universidad o el trabajo, sino para ser agentes de cambio positivo en la sociedad.
En el Colegio Piamarta de Estación Central, entendemos que la educación no se limita al aula. Nuestra infraestructura ha sido pensada y desarrollada para ofrecer un espacio seguro, moderno y funcional, que estimula tanto el desarrollo académico como el crecimiento personal y técnico de nuestros estudiantes. Disponemos de talleres y laboratorios especializados que permiten la aplicación práctica inmediata del conocimiento, fundamentales para nuestra formación técnica de vanguardia. Cada espacio está optimizado para fomentar la colaboración, la innovación y el encuentro respetuoso de toda nuestra comunidad.
VALORES PIAMARTINOS
«No dejaré a los otros lo que el Señor me confió́». Discernimiento ético – moral que da respuesta oportuna a los compromisos de la vida en el plano personal y social, fortaleciendo el ejercicio de nuestra libertad.
«Nuestra vida es un viaje: no nos adhiramos a nuestros compañeros de viaje, sino que caminemos con ellos tranquila y pacíficamente». Involucra desinstalarse de lo propio para colocarse en el lugar del otro, resguardando la aceptación de la diversidad, la dignidad de la persona y reconociendo sus derechos como base de una sana convivencia.
«Luchar es una condición indispensable para triunfar y ser coronado en el cielo». Cultivo de la constancia y la firmeza para la ejecución de los propósitos, a través del desarrollo de los propios talentos, la búsqueda de sentido, la respuesta a los problemas de la vida y el desarrollo de la dimensión espiritual de la persona, desde la resiliencia.
«La fe no se pierde, queda adherida a nosotros hasta que vive en nosotros la caridad. Si reforzamos la caridad, también la fe permanece viva». Virtudes teologales que nos disponen a creer, a confiar y amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos.
«Cuando estoy en contemplación es Dios quien me ayuda. Cuando ayudo a los otros, estoy ayudando a Dios, porque el mismo Jesús ha dicho: ‘Lo que hicieron a los otros, conmigo lo hicieron’». Es la aceptación de las personas que nos rodean como insustituibles para crecer en madurez, proyectar el servicio a la sociedad y vivir la fe en comunidad, desde la verdad, la responsabilidad y la caridad.
«Ayudar al prójimo, es ayudar a Dios, pero valorízalo dándole de corazón». Fortalecimiento de la conciencia social a través de la evangelización, incentivando una ciudadanía activa, valorando la identidad local y la convivencia democrática, para promover el bien común.
«Busquen amar a todos, pero den su amistad solo a aquellos que pue- den comunicarte el bien». Búsqueda de relaciones personales cercanas entre los que componen la comunidad, que se extienden a todos los ámbitos relacionales de la persona, favoreciendo su crecimiento integral y acompañándolo en todas las etapas de su vida.
«Practicar y vivir entre sí el espíritu de familia, imitando la Sagrada Familia de Nazareth». Adhesión consciente a la espiritualidad piamartina, que impregne la vida cotidiana con el estilo educativo de Padre Piamarta, incentivando un ambiente de sincera colaboración y valoración de todos en la convivencia escolar y en el entorno de la propia familia.
«¿Quieres que Dios te tenga para grandes cosas?, busca primero ser el más humilde de todos». Consiste en el conocimiento y la aceptación de las propias limitaciones y debilidades, de sus talentos y capacidades, no creyéndose superiores a los demás, sino iguales en dignidad al ser hijos de Dios, que disponen sus dones hacia los demás con generosidad y entrega.
«La gratitud debe ser la máxima virtud de la familia piamartina». Disposición positiva ante la vida y todo lo que de ella se recibe, reconociendo a Dios como Padre, que posibilita y permite nuestro crecimiento y dignificación.